La mayoría de las recomendaciones médicas respecto al ejercicio se refieren sobre todo al ejercicio aeróbico, lo que llamamos cardio: caminar, correr, montar en bicicleta o incluso nadar han demostrado una y otra vez tener un efecto beneficioso sobre la salud cardiovascular, principalmente, pero también sobre la salud en general, y con ello sobre nuestra esperanza de vida.
En comparación, el entrenamiento de fuerza ha recibido mucha menos atención científica hasta ahora, y se sabía menos sobre su efecto en nuestra esperanza de vida.
Hasta ahora: un estudio de la Universidad de Sydney realizado sobre 8.000 voluntarios adultos desvela que hacer ejercicios de fuerza sencillos como flexiones o sentadillas sin peso añadido reduce un 23% el riesgo de muerte prematura por cualquier causa y un 31% el riesgo de muerte por causas relacionadas con el cáncer.
*Cardio y fuerza son mejores que solo cardio
Este es el resumen de las principales conclusiones de este estudio:
-Participar en cualquier actividad que potencie la fuerza muscular está asociado a una reducción del 23% de la mortalidad por cualquier causa y del 31 de la mortalidad por cáncer.
-Los ejercicios hechos con el propio peso corporal y hechos en cualquier ligar sin equipamiento especial tienen efectos comparables a los que se realizan en el gimnasio.
-Seguir las recomendaciones de la OMS sobre ejercicios de fuerza únicamente se asocia a una reducción del riesgo de muerte por cáncer. Seguir solamente las recomendaciones sobre ejercicio aeróbico, no.
-Seguir las recomendaciones de la OMS tanto sobre ejercicio de fuerza como sobre ejercicio aeróbico está asociado a una reducción aun mayor de la mortalidad que seguir solamente las recomendaciones sobre actividad física.
-No se han encontrado evidencias de una relación entre los ejercicios de fuerza y la mortalidad por enfermedades cardiovasculares.